Por: Adelina Arellano
Mi amiga Wendy se separó de su marido por una infidelidad, después de un matrimonio de más de 13 años, su marido un día simplemente se fue. Ella lucha aún por su matrimonio y cree firmemente que esa pesadilla algún día terminará.
Wendy, para sobre llevar lo que ella llama “esta lucha” ha formado un grupo de auto ayuda “Jesús salva mi familia” quien promueve la unión familiar y la preservación del matrimonio.
“Jesús Salva mi familia” es un movimiento colombiano, que surgió de una pareja que se divorció y que en el duro proceso de divorcio se dieron cuenta que el egoísmo de ambos, sólo dañaba a sus hijos y luego del divorcio, volvieron a casarse. Desde entonces decidieron como pareja ayudar a otros matrimonios a superar las duras etapas por las que se vive y mostrarles que el principio de un divorcio es el egoísmo.
Wendy Rosales ha encontrado en este camino, muchas parejas en la misma situación que ella y que no existe un lugar donde puedan orientarlos a superar este momento tan dramático en la familia. Ella afirma que el origen del divorcio es el egoísmo porque a la pareja se le olvida el dolor de los hijos, en la disyuntiva en que se pone a los menores a escoger entre papá o mamá cuando para los hijos, los dos son iguales, el trauma que se genera al ver a uno de los padres abandonarlos y que durante el proceso de divorcio, los hijos sólo les sirven de manipulación, para herir a la pareja, como escudo para ofensas mutuas e irremediablemente involucrados en una guerra en la que ellos no entienden nada. Agrega Wendy que el gobierno debería de orientar sus esfuerzos en trabajar por la unión familiar, en vez de invertir tanto en programas de drogadicción y delincuencia.
En el divorcio las parejas sufren cierto patrón de conducta, al cambiar su vida radicalmente, comúnmente las mujeres cambiamos de estilo de vida, amistades ¡hasta de look!, cambia todo al grado de que los hijos comienzan estorbar en su “nueva vida” y es donde nuevamente los hijos viven otro abandono. Los hombres rápidamente cambian de pareja, porque para el hombre es más difícil vivir solo, este cambio en la vida personal deja muchos vacíos, ante una felicidad momentánea de libertad y en la búsqueda de una nueva pareja va acrecentando ese vacío. Dice Wendy, que existe un estudio en que el 80 por ciento de los segundos matrimonios vuelven a fracasar porque el peso de arrastrar con otras familias, generan nuevos conflictos y más graves.
En el grupo “Jesús Salva mi familia” se enseñan 3 pasos para superar un divorcio. 1.- recuperar el auto estima, 2.- Mi pareja con Dios y 3.-Unidos como familia. En el primer paso se trabaja en la recuperación del autoestima de las personas ya que es un momento donde el divorcio deja muchas culpas. En el 2.- Se enseña a que a pesar de todo, no se debe hablar mal de la pareja y menos delante de los hijos y dejar todo el rencor y resentimientos en manos de Dios y sobre todo perdonar. Y 3.- luchar por la unidad de la familia y permitir la entrada de Dios.
“Jesús Salva mi familia” lucha por la restauración de todos los hogares en crisis aún cuando las esperanzas son mínimas o nulas o aunque ya estén divorciados. Mi amiga Wendy invita a las parejas que creen que necesitan ayuda a acudir los sábados a las 5:00 de la tarde en Casa de Evangelización San Pablo Apóstol, parroquia de San Antonio de Padua Col. El Moralete.Comparto para mis lectores los articulos más polémicos...
Mi amiga Wendy se separó de su marido por una infidelidad, después de un matrimonio de más de 13 años, su marido un día simplemente se fue. Ella lucha aún por su matrimonio y cree firmemente que esa pesadilla algún día terminará.
Wendy, para sobre llevar lo que ella llama “esta lucha” ha formado un grupo de auto ayuda “Jesús salva mi familia” quien promueve la unión familiar y la preservación del matrimonio.
“Jesús Salva mi familia” es un movimiento colombiano, que surgió de una pareja que se divorció y que en el duro proceso de divorcio se dieron cuenta que el egoísmo de ambos, sólo dañaba a sus hijos y luego del divorcio, volvieron a casarse. Desde entonces decidieron como pareja ayudar a otros matrimonios a superar las duras etapas por las que se vive y mostrarles que el principio de un divorcio es el egoísmo.
Wendy Rosales ha encontrado en este camino, muchas parejas en la misma situación que ella y que no existe un lugar donde puedan orientarlos a superar este momento tan dramático en la familia. Ella afirma que el origen del divorcio es el egoísmo porque a la pareja se le olvida el dolor de los hijos, en la disyuntiva en que se pone a los menores a escoger entre papá o mamá cuando para los hijos, los dos son iguales, el trauma que se genera al ver a uno de los padres abandonarlos y que durante el proceso de divorcio, los hijos sólo les sirven de manipulación, para herir a la pareja, como escudo para ofensas mutuas e irremediablemente involucrados en una guerra en la que ellos no entienden nada. Agrega Wendy que el gobierno debería de orientar sus esfuerzos en trabajar por la unión familiar, en vez de invertir tanto en programas de drogadicción y delincuencia.
En el divorcio las parejas sufren cierto patrón de conducta, al cambiar su vida radicalmente, comúnmente las mujeres cambiamos de estilo de vida, amistades ¡hasta de look!, cambia todo al grado de que los hijos comienzan estorbar en su “nueva vida” y es donde nuevamente los hijos viven otro abandono. Los hombres rápidamente cambian de pareja, porque para el hombre es más difícil vivir solo, este cambio en la vida personal deja muchos vacíos, ante una felicidad momentánea de libertad y en la búsqueda de una nueva pareja va acrecentando ese vacío. Dice Wendy, que existe un estudio en que el 80 por ciento de los segundos matrimonios vuelven a fracasar porque el peso de arrastrar con otras familias, generan nuevos conflictos y más graves.
En el grupo “Jesús Salva mi familia” se enseñan 3 pasos para superar un divorcio. 1.- recuperar el auto estima, 2.- Mi pareja con Dios y 3.-Unidos como familia. En el primer paso se trabaja en la recuperación del autoestima de las personas ya que es un momento donde el divorcio deja muchas culpas. En el 2.- Se enseña a que a pesar de todo, no se debe hablar mal de la pareja y menos delante de los hijos y dejar todo el rencor y resentimientos en manos de Dios y sobre todo perdonar. Y 3.- luchar por la unidad de la familia y permitir la entrada de Dios.
“Jesús Salva mi familia” lucha por la restauración de todos los hogares en crisis aún cuando las esperanzas son mínimas o nulas o aunque ya estén divorciados. Mi amiga Wendy invita a las parejas que creen que necesitan ayuda a acudir los sábados a las 5:00 de la tarde en Casa de Evangelización San Pablo Apóstol, parroquia de San Antonio de Padua Col. El Moralete.Comparto para mis lectores los articulos más polémicos...
3 comentarios:
Realmente formidable, No al divorcio y si a las familias unidas.....
Felicidades por este grupo de apoyo... que Dios los ayude para que puedan seguir adelante... No al divorcio!!!
Hola Ade:
Me gusto mucho tu artículo, cuanta razón tienes y lamentablemente los seres humanos con nuestro egoísmo nos cegamos y no cedemos, no nada más en el matrimonio sino en otras tareas cotidianas, te felicito y sigue escribiendo con ese impetú y ganas que te caracterizan.
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